29 marzo, 2013

Un incidente inesperado



Hoy íbamos a conocer una cascada del camino de 7 lagos, pero el destino no quiso que fuera así. Cuando ya habíamos hecho como 12 km se nos paró el auto, y por más que intentamos no quiso arrancar. Mientras esperábamos la llegada de la grúa, exploramos un poco el costado de la ruta. Luego de una empinada bajada había un bosque en donde el tiempo parecía detenido y se sentía como un mundo aparte. Cuando nos llamaron por la llegada de la grúa, corrimos cuesta arriba ¡Qué cansancio me llegó después! No es lo mismo correr en la ciudad que en subida y a muchos metros de altura. Da la sensación de que hay menos oxígeno. Entonces luego de correr en pendiente, quedé con la respiración entrecortada. Que difícil debe ser subir una montaña, luchando todo el tiempo contra adversidades climáticas, sabiendo que no se puede volver fácilmente. 

Como no entrábamos todos en la grúa, nos dividimos. Yo fui una de las que volvió caminando todos esos kilómetros. Por más que no estábamos preparados para tal caminata, la tomamos de manera positiva. Disfrutamos un montón la caminata, ya que todo el tiempo la vista era hermosa. En el camino vimos  cantidad de conejos, lagartijas y ovejas. Tuvimos mucha alegría al ver el cartel del camping “Quila Quina”, el primer signo de civilización que encontramos, y que nos dio la sensación de estar bastante más cerca. Como a mitad de camino vimos un cartel de kiosco junto a un camino hacia la cima de la montaña.

Vacilamos un momento al ver la pendiente y no conocer el largo del camino, pero no podíamos perder la posibilidad de conocer un lugar nuevo que nos podía sorprender, por lo que nos aventuramos a ingresar.  Por suerte no era muy largo y nos encontramos con una pintoresca casita en donde pudimos comprar bebidas frescas. Llegamos a San Martín luego de 2 horas de caminata a paso veloz, y el cansancio nos llegó al día siguiente. Muchas veces las cosas no salen como lo planeamos, por lo que es importante estar abiertos a otras posibilidades. Hay que dejar que Dios nos sorprenda. Este incidente de hoy que podría habernos amargado el día, al final quedó como la mejor anécdota de las vacaciones.


 Catty

2 comentarios:

  1. Hay que tomarlo de buena manera y ser positivo! Gracias por contar todas estas cosas, asi nos enteramos de algo por aca!!! :) luz.

    ResponderEliminar
  2. Me gustó la experiencia, y la enseñanza final, porque así es la vida misma!

    ResponderEliminar